You are hereForums / Arte y Cultura / Hablemos de Cine / Hollywood, lo que no tiene cura. OP
Hollywood, lo que no tiene cura. OP
Hollywood y no Hollywood
Lo que no tiene cura y si lo tiene
Por Oscar Portela
Lo de Hollywood no tiene ni tuvo cura: las premiaciones de estas festividades oscareñas fueron lamentables. El mismo espectaculo olía a rancio, funeral empaquetado,adocenado y con una morosa y desmañanad condución ( Oh Bop Hoppe!), amor al marketing, ausencias notables ( de actores y directores serios) y moda sobre todo moda: hoy lo "gay", claro, seguro en tono de comedia, antes de melodrama, porque con exepción de Ivory en su "Maurice" - texto literario aparte- solo unos pocos rozaron el tema con cierta sabiduría.
Otra cosa: hay que decir basta a ese oprobio que impone la industria mostrando a los grandes como Terence Stamp, o lo que resta - la restancia - de otros grandes.
Solo Davis con caídas, resistió hasta el final: pero uno se encuentra con "El Muelle" de Olivier Marchal -trhiller no adocenado y sin recetas - con complejos planteos éticos, o "Ondskan" de Mikael Hasftrom, cine sueco que pone descarnadamente al descubierto la pervivencia de la esencia del nazismo en la sociedad actual-, o Alfonso Albacete en esa deliciosa comedia gay , "I Love You Baby" con el cada día más importante Jorge Saenz- mezcla de drama y comedia a lo Trueba, también con el extraordinario Santiago Magill, que con otros paradigmas industriales no se podría hacer en otros escenarios, y más y más, como la interesante "Los Edukadores" ( con reminiscencias del cine de los sesenta y setenta) de Hans Weingartner, que recupera el cine Aleman y Austriaco para el futuro, o la formidable y limpida El Pozo de Gabriele Salvatore - Oso de Berlín - por nombrar unos poquísimos titulos en Hollywood.
¿Y a tenor de que se dice todo ésto se preguntará?
Simplemente de mostrar que el cine no está ni estuvo en Hollywood, salvo en expeciones maestras que permitió la industria. Y sus guionistas y las historias repetidas hasta el cansancio,¿falta un Monxo Armendariz ahí? - con actores y actrices que pueden confundirce entre ellos , porque reponden al esteretipo impuesto : existe sí figuras rescatables.
Bien por "El gran Pez " de Tim Burton y lós últimos rayos de talento de ese monstruo que fué, es y será Albert Finney y una estupenda Elena Bonhan Carter, pero admitamos que éste director no es Orson Welles, ni Mankiewicsz, ni Wyler.
Su mejor mensaje es contramacbedhdtiano: " la vida no es un cuento contado por un idiota, lleno de sonido y de furia" sino " una fabula narrada por un poeta llena de magia y aventura".
Pero esto ya casi no sucede en Hollywood, ni en sus medios masivos, ni en su política de comunicaciones. Más, en la larga agonía del cine sabemos que en nuestra misma America surgen otros directores, otras historias reales y poéticas,que merecen ser contadas y actuadas por un actor novísimo y mexicano, llamado Gael García Bernal.
[pisco]
Oscar Portela
jujuy 1224. w C P 3400.
Corrientes . Argentina

La palabra Hollywood significa cine por antonomasia. Allí nació, con David W. Griffith, la primera articulación del lenguaje propiamente cinematográfico (más allá de los balbuceos de Lumiere y Melies) y allí surgieron los primeros grandes creadores de este arte como Robert Flaherty, Howard Hawks, John Ford, Sam Fuller, Búster Keaton, Orson Welles; allí también encontraron el campo propicio para desarrollar su creatividad y talento singular realizadores extranjeros como los ingleses Charles Chaplin y Alfred Hitchcock, los germanos Murnau, Joseph von Stemberg, y Fritz Lang, Lubitsch, los franceses Max Ophuls y Jean Renoir, el siciliano Frank Capra.
En realidad Hollywood es una creación multicultural, de aspectos socioculturales y estéticos que trascienden y modifican la frontera cultural norteamericana. Los magnates de la industria provienen en gran medida del Este de Europa, y con la caída del nazismo arriban a los estudios californianos realizadores alemanes y austriacos de la talla del genial Billy Wilder, Fred Zinemman, Douglas Sirk, Otto Preminger, Erich Von Stroheim; estos dos últimos junto con Lang contribuyeron a crear el llamado cine negro, entroncado en el expresionismo germano, un género que más tarde fue adecuadamente revalorizado por la nueva ola francesa. Fueron precisamente los críticos de Cahier du Cinema (Godart, Truffaut, Rohmer, Astruc, etc.) quienes concedieron la categoría de “autores” a cineastas como Hitchcock y H.Hawks, a quienes la crítica tradicional consideraba simples, aunque notables artesanos.
Hacer una reseña de creadores talentosos emergidos de Hollywood es una tarea que excede este comentario; menciono un poco al vuelo, entre tantos que olvido, a Vicent Minelli; John Casavettes, Stanley Kubrick, John Boorman, Robert Rossen, John Schlensinger, Robert Wise, Delmer Daves, Anthony Mann, Elia Kazan, Tay Garnett, Nicholas Ray Peter Brook, Robert Siomak, Alexander Makendrick… de éste último acabo de ver un filme de los años cincuenta que se titula “Sweet smell off success”(renombrado en España como “Chantaje en Broadway”. El filme, una obra maestra sin estridencias, tiene una fotografía admirable de James Wong Howe y el guión lleva la firma del dramaturgo Clifford Odets y resulta un paradigma de la capacidad de Hollywood de renacer de sus cenizas y explorar nuevas vertientes que alimentarán a otras cinematografías.
Una aclaración: “Chantaje en Broadway” estrictamente hablando no es una producción hollywodense, sino que corresponde a lo que se dio por llamar la escuela newyorkina, a la que pertenecen también filmes célebres en su tiempo como “Marty” o “Despedida de Soltero” o ciertas obras de John Casavettes. Esta cinematografía realizada en el Este buscaba escapar de alguna manera a los clises y temáticas de las grandes producciones del Oeste californiano, pero al igual que ocurría en el jazz ambas costas explorando horizontes estéticos diversos no hacían otra cosa que interactuar y alimentarse creativamente. De modo que (sin violentar la corrección epistemológica) podemos considerar al filme del inglés Alexander Makendrick dentro del espíritu del gran cine norteamericano multicultural, que designamos con el nombre de Hollywood. Una fábrica de sueños prefabricados, ciertamente, pero al mismo tiempo una usina de ideas creadoras que dio como resultado obras maestras del cine del siglo veinte. Baste la mención de filmes como “El Ciudadano” de Orson Welles, “The Naked City de Jules Bassin, Unrderworld USA de Samuel Fuller, “Man of Aran” de Robert Flatherty, “To be or not to be” de Ernst Lubistch, “Moonfleet” de Fritz Lang, “Notorius” de Alfred Hichcock, “Mientras la ciudad duerme” de John Huston, “The man who shot Liberty Valance”, “La quimera del oro” de Charles Chaplin, “Loving” de Irvin Kirhsner…la lista es realmente abrumadora. Ninguna cinematografía ha conseguido articular una red tan vasta, rica y compleja de obras de arte. Pero como dijimos antes Hollywood más que cine específicamente norteamericano significa un espacio interactivo donde se encuentran creadores y vertientes estéticas provenientes de todo el planeta y se gesta una nueva síntesis creadora audiovisual que nos pertenece a todos.
Post new comment